El toreo es, en España, una fiesta tradicional a la vez que nacional, antigua y, a mi modo de ver, salvaje. Ésta es sólo mi opinión, que quede claro que no escribo para ofender a nadie. Según recientes estudios, el número de personas que condenan este “deporte” está en aumento, sin embargo, un extranjero siempre recuerda a España por la imagen del toro. ¿Merece nuestro país, ser recordado por un deporte que a gran parte de la población no gusta?. Hay gente que apoya el toreo diciendo que es una fiesta que existe en España desde hace muchísimos años y que por eso no debe desaparecer, por el contrario, en Italia existían los coliseos desde antes de Cristo y los hombres morían, sufriendo, en ellos, pero al final acabaron por desparecer y no pasó nada. ¿Qué pasaría si desaparece el deporte taurino en España? ¡Nada! Algunos defienden que el toro bravo está hecho para ser toreado, que sin el toreo desaparecería, a lo que yo reprocho que ningún animal nace para padecer en el ruedo, eso lo ha elegido el hombre , y que sin estos “asesinatos” los toros no tienen por qué desparecer, de hecho el hombre puede seguir criándolos si tanto le preocupa su desaparición... Otros dicen que los animales que comemos también han sido matados por el hombre, pero nadie se ha mofado de ellos mientras agonizaban en su lecho de muerte, en la plaza. También se afirma que lo bonito del toreo es ver una pelea en igualdad de condiciones entre un animal (el toro) y una persona (el torero), pero ésta es la mentira más grande de todo el tema, ¿o acaso el toro lleva dos espadas en los cuernos?, ¿acaso socorren al toro cuando el torero le hiere? En conclusión, este sanguinario “deporte” debería desaparecer, no existe ni un solo motivo para que aún sea legal, realmente el toreo, y no el toro, es lo que merece morir. Desde muy pequeño el toreo ha estado presente en mi vida y en la de muchos más, pero no he logrado acostumbrarme a ello; aún se me encoge el alma cuando, haciendo zapping, veo un toro sufriendo con una espada en el lomo. Hay veces que me asusto hasta de lo que pienso.Diego Da Rosa Durán (2º BCNS)