Tu primer amigo, tu primera mochila, tu primera excursión, tu primera pelea y, con ello, tu primer castigo…
En la vida hay muchos estrenos y el primer día de colegio es una de las experiencias que dejan huella. ¿Quién no recuerda su primer día de colegio?
poco a poco le darás una respuesta. Luego, sin darte cuenta, llega un día y…, ¡zas!, obtienes el graduado escolar y pasas a bachillerato. Esta palabra le causa miedo a muchos de los estudiantes de la E.S.O., estudiantes entre los que estaba incluida yo. Sí, lo reconozco, a mi me daba miedo empezar bachillerato. Todo el mundo me decía que era muy, muy, muy, muy difícil, pero... ¡NO!, ahora que estoy en segundo me doy cuenta de que un curso nunca es difícil si tú no quieres que lo sea. Ésta es una etapa voluntaria, aquí ya no hay regalitos por aprobar ni castigos por suspender. Aquí todo depende de ti. Tienes que esforzarte al máximo si quieres alcanzar tu meta. Tu futuro depende de que tus notas estén 0,1 por encima o por debajo de la nota que te exigen tener. Por último, ya sólo te queda afrontar el último escalón…: SELECTIVIDAD. Este es el momento de plasmar en folios todo lo que has aprendido curso tras curso y ya sólo me queda decirte algo que me aplico a mi misma: Querer es poder… ¡A POR TODAS!
Hiraya Maqueda Cayetano (2º BCyT)